Explotó en 1997 y tras el mundial juvenil (donde le fue otorgado el Balón de Oro como mejor futbolista del torneo) fue tranferido al Valencia de España, en el que resultó el pase más importante de la historia violeta hasta ese momento. Vistió en repetidas ocasiones la casaca celeste a nivel de mayores y disputó el mundial de Corea y Japón 2002 con la selección nacional. Varios años después retornó al club y nuevamente descolló con su talento. |