Franz Oppenhaimer
y reveló que muchas veces le habían
hablado a Arsuaga para ponerle su nombre
al complejo Pichincha, pero siempre se había
negado.
La última vez fue antes de
las finales de la temporada pasada frente
a Peñarol y ya cansado, Arsuaga respondió
que aceptaba sólo si ganaban las
finales. En medio de la algarabía
del festejo, cuando los dos viejos amigos
se abrazaron, Franz le recordó su
promesa.
"Tengo
un recuerdo en cada uno de los metros cuadrados
de este complejo, pero lo más importante
son los amigos que hoy me acompañan",
dijo.
Silvia
Pérez. Diario "El País |