Hacia
el lado de la Facultad de Ingeniería,
entonces inexistente, hubo unas enormes
canteras de piedra que desaparecieron
tras su construcción y donde
recordamos que nutridos grupos se instalaban
para ver los partidos desde afuera.
Inicialmente las canteras seguían
hasta la propia cancha, ya que los pioneros,
luego de la concesión inicial,
siempre hablaban de ayudar a “tapar
la cantera”.
Mas adelante se instalaron
plateas de largos bancos de madera,
próxima a la entrada principal,
que tenían como telón
de fondo un gran cerco de Transparentes
y algún paraíso original,
que venia a oficiar de sombrilla para
propagar del sol.
En 1946, en incesante
afán de progreso y un esfuerzo
digno de mención, se corrigió
parcialmente la bajadita por primera
vez, lo que obligo a sacrificar la tipica
palmera próxima al corner cercano
a los vestuarios y se sustituyeron las
de madera, por largas bancadas de cemento,
que se mantuvieron vigentes por casi
30 años.
Hasta que para 1975, se había
levantado del lado opuesto una nueva
e importante tribuna y se proyectaban
las otras dos sobre los taludes (o cabeceras),
todo ello en hormigón armado,
transformadose así el complejo,
en el hoy día conocido Estadio
“Luís Franzini”.
Poco después (1976),
se nominaron las tribunas de atrás
de los arcos, con las históricas
fechas defensoristas, 6 de agosto de
1960 y 25 de julio de 1976, también
en homenaje a los jugadores, hacedores
de los laureados triunfos.
6 de agosto de 1960;
Campeón Nacional
25 de julio de 1976; Campeón
uruguayo
Iluminación:
En el transcurso de los años
1975 y 1976 y al mismo tiempo que Defensor
se preparaba para cumplir una “gran
hazaña”, se instalo la
red lumínica del estadio.
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