1. ¿Qué significado tiene para vos el 100° Aniversario de Sporting?
Muchos sentimientos, recuerdos, vivencias, que vienen desde lo más profundo, con enorme contenido familiar (del pasado y del presente), afectivo, pasional y también de gratitud por lo que Sporting Club del Uruguay, luego Defensor Sporting Club y el básquetbol, han sembrado en mi como ser humano. Es como revivir cada uno de los años de mi vida.
Estoy vinculado a Sporting desde que tengo uso de la razón, recuerdo estar recorriendo canchas de básquetbol desde los primeros años de la década del 60 junto a mis padres y hermana.
Mi papá, procedente de Paysandú, viene a Montevideo a estudiar sobre fines de los 30 vinculándose al club a través de su actividad social, vinculación que nunca abandonó, ya sea desde su puesto de dirigente por muchos períodos o simplemente de hincha en otros casos.
Desde siempre vinculado al barrio (Obligado y Carlos Berg los primeros años y luego del 66´ en adelante, en Gonzalo Ramírez y Herrera y Reissig), Sporting, la plaza de deportes, la Escuela Francia, el Liceo Zorrilla, fueron instituciones importantísimas durante mi niñez y adolescencia.
Recuerdo perfectamente los cuentos de papá y mamá sobre las hazañas deportivas de los Alejo González Roig, Puringa Flores, Bartolo Rodríguez (al que conocimos siendo uno de los deportistas provenientes del asilo, ese asilo al que hace mención el himno de Sporting: “…en el asilo hubo un día de reunión, formar el cuadro era el asunto en cuestión…”) y tantos otros, o las conquistas de los fenómenos del 49, 50, 51, etc. con el quinteto inicial de Barone, Fava, Baliño, Costa y Roselló y un plantel valiosísimo, su formidable gira por Brasil o el famoso juego con los Harlem Globertrotters en el Estadio Centenario.
Más acá en el tiempo la obtención de los campeonatos Sudamericanos de Clubes y la consagración única de la Copa Intercontinental, así como todo lo vivido personalmente en años más duros (con 2 descensos incluidos) de los fines del 60 y primera parte del 70, en donde el gran abanderado era Atilio Caneiro con su calidad de juego, pero sobre todo con su entrega y adhesión total a la camiseta sportigniana.
De esa época recuerdo con mucho cariño a dirigentes compañeros de mi padre como Francisco Masoller, Pocho Courtoissie, Roberto Tarallo, , Héctor Bruschera y tantos otros que con su dedicación desinteresada y amor a la causa mantenían vivo ese legado histórico tan rico y preciado.
Desde la niñez hasta la actualidad, Sporting Club del Uruguay y luego Defensor Sporting Club han marcado positiva y fuertemente mi actividad deportiva y sobretodo mi desarrollo como persona, simplemente GRACIAS!!!
2. ¿Cuáles son a tu entender los aportes más relevantes que el Club ha hecho al deporte y la sociedad durante este siglo?
Creo que lo más importante es la forma de sentir y vivir el deporte y por consiguiente, una forma de transitar la vida acompañados de determinados valores: lealtad, compromiso y solidaridad, habilidades y condiciones deportivas junto a la entrega, esfuerzo y sacrificio, superación, humildad y respeto por los demás.
En un club tan abierto a la sociedad y con tantos años de historia, han convivido unidos por el deporte personas de diferentes razas, credos, religiones e ideologías, pero con la capacidad de generar, en la diversidad, una concepción deportiva de cómo pensar, sentir y vivir el deporte y de formar jóvenes, hombres y mujeres comprometidos con el deporte y la sociedad.
3. ¿Y en lo que respecta a tu disciplina en particular?
Forjador del nacimiento del básquetbol en nuestro país y presente en su consolidación, el club ha aportado a través de las 10 décadas, logros nacionales e internacionales (muy difíciles de igualar, diría que casi imposible), jugadores, entrenadores, dirigentes, etc., que han servido, sirven y servirán para que el básquetbol viva y se desarrolle en nuestra sociedad, aportando nuevas generaciones comprometidas con los mejores valores tanto de este deporte en particular como de todo el deporte en general.
4. ¿Cómo explicas la actualidad del básquetbol en Defensor Sporting?
Creo que el presente tiene mucho que ver con lo que viene sucediendo en las últimas décadas, concepción global del deporte, planificación y tranquilidad en el trabajo de los procesos a largo plazo, con continuidad de jugadores, técnicos, incorporando jugadores de la cantera del club.
Esta concepción, consigue tarde o temprano sus logros deportivos, y consolida una idea de juego, forma de trabajo y manera de ver, sentir y jugar el basquetbol.
Fundamental para que esto se plasme, es el esfuerzo y la conducción institucional de la actual y anteriores directivas del club (Jorge Couture y Eduardo Arsuaga, Fernando Sobral, Dante Prato) creyendo y poniendo en práctica estas ideas.
5. ¿En el mismo sentido, cómo te imaginás el futuro?
Me imagino un futuro reafirmando esta manera de trabajar y sentir las cosas, con las correcciones, aportes e innovaciones que el futuro impondrá, siendo un actor protagonista en todas las instancias (como en la última década), con la idea de superación y búsqueda de objetivos importantes.
6. Si tenés que elegir un año, ¿cuál elegís y por qué?
Como jugador: las consagraciones del 80 y 85, por haber participado en equipos que lograron colocar al club nuevamente en lo más alto, por haberlo compartido con tanta gente querida y especialmente por ver disfrutar a mis padres de esos momentos inolvidables. Como técnico: las consagraciones del 2003-2004 y del 2009-2010 vividas, compartidas y disfrutadas intensamente con mi familia, esposa e hijas, que son, sin lugar a dudas, el apoyo y sostén anónimas e incondicionales de mi actividad.
7. ¿Un Director Técnico?
Carlos Peinado (padre) y Julio Freijedo, los que guiaban nuestro accionar en nuestros primeros pasos como jóvenes y jugadores.
Ramiro de León, con su aporte a la formación de equipos sólidos y ordenados, sabedores de su potencial y debilidades, marcándome un estilo y forma de ver el juego.
Pero ciertamente, en casi 30 años de jugador, he recibido y asimilado muchísimas cosas de los diferentes técnicos a nivel del club y selecciones.
8. ¿Un jugador?
De los que vi jugar voy a nombrar a uno: Atilio Caneiro, estandarte por años de la institución por sus cualidades deportivas y entrega total.
Un reconocimiento a tantos compañeros de juego o dirigidos, con los cuales he disfrutado alegrías y sufrido tristezas, habiendo compartido y aprendido junto a ellos muchísimas cosas.
En Roberto Bontempi, compañero del deporte y de la vida, hago mención a todos ellos.
9. ¿Una temporada o un campeonato?
Varios.
Años 70, 71 y 72: los primeros campeonatos no oficiales de mini en Layva, Larre Borges, etc., donde empecé a picar la pelota y a sumar una cantidad de compañeros y amigos.
Año 1979: cuando salimos campeones juveniles con un equipo sin altura, y sin grandes estrellas, pero muy unido, muy compañeros y solidarios integrado por: Julio Corriente, Pablo Lara, Javier Lessa, Enrique Tomé, Roberto Bontempi, Daniel Hackembruch, Peter Coates, Marcelo Peinado, Ruben Botto y yo, dirigidos por Ramiro de León.
Año 1980: Cuando me dan la responsabilidad (con 18-19 años) de la conducción en un quinteto con Ernesto Malcolm, Adolfo Medrick (luego Marcos Arias), Hebert Núñez y Edgardo Irrazábal, dirigidos por Atilio Caneiro.
Hacía 25 años que el club no salía campeón federal. Fue toda una fiesta y un inicio soñado para mí.
Año 1985: año también inolvidable, vivido con mucha intensidad junto a compañeros como Marcelo y Carlos Peinado, Ramiro Cortés, “Fito” Medrick, Alejandro Costa, Pablo Cabot, Daniel Cugliari, Ernesto Bie, Renzo Cianciarullo, Daniel Baccino, Omar De Santana, Gustavo Paredes, dirigidos por Ramiro De León.
Año 2009-2010: la conquista de la última Liga Uruguaya, muy sentida y disfrutada junto a las nuevas generaciones de hinchas y simpatizantes, considerando esta consagración una humilde ofrenda al club en su centenario.
10. ¿Una anécdota?
También varias…
Juveniles, año 79, cancha de Olimpia, Olimpia-Sporting. Salto en el comienzo del 2do tiempo y un compañero nuestro agarra la pelota y se va picando equivocadamente hacia el aro contrario al que atacábamos, tira…... y erra apenas, ese año salimos campeones y ese partido lo ganamos por un tanto.
Año 86 o 87, estando a full con el básquetbol y en plena carrera de ingeniería, Jorge Couture, presidente por esos años, me otorgaba premios por… exámenes salvados!!!
Los berrinches del querido “Viejo” Rodríguez (canchero terco y rezongón, pero compañero y leal en todo) cuando no quería que nos quedáramos un rato más tirando en la cancha…hasta al propio Tato López le apagaba las luces!!!
O las inolvidables jornadas sabatinas con las “escondidas” de 20 a 30 chiquilines por todo el club, intercaladas con el futbol de salón en el gimnasio, la paleta en el frontón, las “domas” en la cancha abierta terminando en las madrugadas en el bar Sporting con el interminable Avelino.