Home / El Club / Extras / Entrevistas
  Entrevistas
 
. Entrevistas
 
Un humilde gigante: Miguel Amado

El riverense Miguel Amado es el cuarto de doce hermanos. La vida, en medio de siete mujeres y cinco varones, no era fácil para la familia del volante de Defensor Sporting. Su historia dentro del fútbol arrancó tarde para lo que es normal en estos casos.

Festejo. Miguel Amado aparece hincado, eufórico, celebrando el primer gol de los "tuertos" ante Peñarol.
Recién a los 13 años comenzó a defender al Cuñapirú de la frontera y poco tiempo después ya estaba defendiendo a los violetas del Parque Rodó. Debutó a fines del 2002, con el "Tato" Ortiz de técnico, pero una dura lesión de ligamentos lo alejó por un buen tiempo de las canchas. Volvió en silencio, como su propia vida, y de a poco se fue ganando un lugar. Su esposa Paola, fiel compañera, contiene sus emociones y en estas horas se ha vuelto fundamental para que las horas previas a la gran final de mañana pasen con calma. Ultimas Noticias dialogó con el jugador de Defensor Sporting, quien en la jornada de mañana puede entrar en la historia grande de nuestro fútbol local.

 

-¿Qué sensaciones manejaste en la previa al primer partido, donde durante la semana previa no te habían puesto entre los titulares?

-Tuve esa incertidumbre de no saber si iba a jugar o no. Los nervios que se viven en esas horas son bastantes. El sábado a la mañana me llamó Da Silva para charlar y me dijo que estaba pensando en ponerme en el equipo titular pero que todavía no lo tenía definido. El domingo, en la charla previa, confirmó la oncena y tuve dos sensaciones encontradas. Primero, una alegría enorme porque iba a jugar y segundo, tristeza porque un compañero mío se quedaba fuera del equipo luego de haber entrenado toda la semana entre los titulares. Pero el fútbol es así...

 

-Desde afuera dejó la sensación que el partido del domingo fue muy peleado, ríspido, al límite... ¿Fue tan así?

-Es verdad. Pasa que contra Peñarol tenés que poner pierna fuerte porque si no te pasan por arriba. No hubo mucho roce entre nosotros pero alguna cosita hubo. Es una final.

 

-En estas horas se ha cuestionado mucho el accionar del árbitro Prudente dentro de la cancha, cómo que trataba a los jugadores de uno y otro equipo de manera diferente.

-Es que pasaba eso. Los jugadores de ellos, sobre todo los referentes, podían decir cualquier cosa y hacían muchos gestos y cuando nosotros íbamos a charlar de manera correcta enseguida nos frenaba de mala manera. Se les perdonó demasiado. Esa es la verdad.

 

-¿Tienen medio título en el bolsillo?

-Todo era diferente con otro resultado. El 70 u 80% del campeonato lo tenía en sus manos el que pegara primero y eso lo decía todo el mundo, incluso nosotros, pero lo de mañana será muy complicado...

 

-¿Cómo van a hacer para no creerse campeones antes de tiempo?

-Fácil. El grupo tiene la cabecita sobre la tierra y sabemos bien que no ganamos nada. Va a ser muy difícil conseguir este título porque tenemos todo en contra. Tener la ventaja en lugar de ponernos nerviosos nos va a dar una tranquilidad enorme porque la responsabilidad mayor es de ellos.

 

-¿Lográs sacarte de la cabeza la posibilidad de dar una vuelta olímpica o eso es imposible a esta altura?

-Se nota el nerviosismo que hay en la familia, en los amigos y eso te lo transmiten de algún modo. Te meten nervios lindos. Por suerte estas horas que nos dieron para estar en nuestras casas vinieron muy bien porque mi señora me da mucho apoyo y siempre me contiene para que esté tranquilo.

 

-¿Sentís estas finales como una revancha?

-Lo del Uruguayo 2005 fue algo que me marcó a fuego. Soy hincha rabioso de Defensor Sp. y en aquel momento me robaron la ilusión de jugar una final. Es una revancha que sinceramente anhelé por mucho tiempo.

"Ultimas Noticias"

  Compartir
 
  Relacionados

Otras entrevistas

Volver a la página principal